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Los tres tipos de amor !!!

por Taman
viernes, 23 de octubre del 2009 a las 18:45
guardado en

Existen tres tipos de amor…

Sabes cuales son???????

Facil…

Todo bien

El primero es el amor a las cosas, animales o a las personas cercanas…

Este amor se llama filos…

Tes suena??????

Est termino es griego, utilisado para referirse esactament a ese tipo d amor…

Por eso filosofia significa “amor” al conocimiento…

 Todo bien

El segundo es el amor a la pareja, es el amor mas completo entre los hombres, pero no es el mas elevado espiritualmente, ademas d q es el mas se busca en el mundo…

Este amor se llama eros…

No lo reconoces????

Est termino tambien es griego, y es utilizado para referirse a la fertilidad, “el sexo”, en el encontramos las relaciones entre pareja…

Erotico es una palabra fuert para algunos, para mi es muy bella, ps es lo mejor q puede hacerse en la vida social, ademas d q es muy rico…

 Todo bien

El tercero es el amor mas poderoso, el mas olvidado, y sin embargo el mas valioso, es el amor por el ser mas perfecto…

Est amor no tiene un nombre bien definido, algunos le llaman “fe” otros lo llaman “Dios”, exist un autor q prefiere llamarle nave nodriza, y otro q le llama agape…

A mi parecer agape es un buen nombre para este amor, ya q es similar a los anteriores, parece sacado de alguna cultura antigua, mas sin embargo no es mas q un pan…

Est pan se comia muy comunment en los tiempos de Jesucristo y es esa justament la razon por la que prefiero esa definición…

 Todo bien

Ninguno de los tipos d amor es menos q ninguno, pero sin embargo la fuerza d cada uno si puede variar…

 Lengua fuera

Practica cada uno, y no te contengas con ninguno…

La division de metallica !!!

por Taman
viernes, 23 de octubre del 2009 a las 02:49
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Para mi la historia de metallica se divide en dos partes (aunq mas recientmente puede decirse q son tres parts)

1.  kill'em all - metallica (the black album)

2. load - st. anger

* 3. death magnetic.

pero bn eso les toca a ustdes jusgarlo...

busqn la verdad en sus corazones...

y para despedirme, les dejo una d mis favoritos...

JUMP IN THE FIRE del disco kill'em all, disfrutnlo...

 

 

pronto les mandare la discografia...

y talves con una peqña sorpresa...

Esas "extrañas cosas"

por Taman
viernes, 23 de octubre del 2009 a las 01:18
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Jerusalén.

Mi querida niña:

En este, un poco loco y atropellado, intento de contagiarte mi tesoro notarás que abuso de algunas expresiones. Por ejemplo: «Esas extrañas cosas que nos ocurren todos los días.» Es un defecto muy propio y comprensible en aquellos que estamos convencidos de algo. Disculpa, una vez más, a este viejo luchador.

De todas formas, a la vista de las asombrosas circunstancias que rodearon mi primer encuentro con Hayyim, y conforme vayas sabiendo de otras anécdotas, tendrás que reconocer que hay motivos para insistir.

Este capítulo -el de las «extrañas cosas»-, además de cerrar el círculo de lo que trato de comunicarte, se presenta como el más cercano y fácil de tocar con las manos. Como recordarás, y aprovecho para refrescarte la memoria, la «película» que deseo que «veas» consta, digámoslo así, de tres bloques principales:

1. La Providencia existe y actúa físicamente.1

2. Descubrirlo es cuestión de «vista».

3. Son esas extrañas cosas que nos ocurren todos los días el mejor laboratorio donde comprobarlo.

Así de simple y fascinante.

Y te recomiendo que investigues el capítulo de las «extrañas cosas», porque, como irás viendo, son el pan nuestro de cada día. De las otras, las anécdotas extrañas, olvídate por el momento.

¿Qué quiero decir? Sencillísimo: por lo que llevo aprendiendo, deduzco que la Providencia dedica más horas a los asuntos domésticos y de poca monta que a las situaciones límite o de vida o muerte.

¿Chocante?

Todos tenemos la equivocada idea de que la Providencia es un artículo de lujo. Algo así como un teléfono secreto, que sólo aparece en las agendas de los privilegiados de siempre. Naranjas de la China. Tu padre, que es un descarado, está convencido de que Dios practica más la imaginación que la inteligencia. Probablemente porque Él sabe que lo sencillo es lo más difícil de imaginar. Por eso -digo yo- trabaja tanto y tan bien los detalles, las menudencias y lo simple. Por eso -perdona la irreve-rencia- le chifla rebozarse en lo cotidiano. Por eso insisto en que examines con lupa esas extrañas cosas que nos ocurren todos los días. Dios, mi querida niña, es muy casero. Raras veces lo verás presumiendo de medallas (que las tiene). Ni siquiera cuando el estúpido ser humano le pisa la cola, exigiendo milagros.

 Ahí, en suma, se halla el filón. Ahí, en las supuestas pequeñeces, es donde debes esforzarte en abrir los ojos. Ahí, a poco que espabiles, te encontrarás con el escalofrío. Será entonces, al indagar en esas extrañas cosas, cuando notarás la magia, el aire fresco y bienhechor de tan poderosa fuerza.

Y termino. A la luz de estos fogonazos, seguramente caerás en la cuenta de esa legión de rarísimos pequeños (?) sucesos que has protagonizado y que, no lo dudes, continuarás viviendo.

¿Recuerdas ahora aquella inesperada noticia que te abrió los ojos y te obligó a romper con el chico con el que salías? Al final lo agradeciste.

¿Recuerdas aquel, aparentemente, tonto e inoportuno accidente que te empujó a modificar una serie de importantísimos planes? Al final, la gran beneficiada fuiste tú.

Quizá, a partir de ahora, intuyas que la lectura de este o de aquél otro libro no puede ser calificada con esa lamentable palabreja, que tanto nos desprestigia: casualidad.

 Pero no me condenes a seguir con la interminable lista. Eso pertenece a la intimidad de cada cual. Y aunque haré un esfuerzo, trasteando en mi pésima memoria para brindarte un puñado de esas inquietantes anécdotas, que espero vayan iluminándote, preferiría que él peso de la investigación fuera asunto tuyo. Ya me contarás.

Recibe un millón de besos. Creo que sabes cuánto te quiero.

 

 

1/ Si la palabra «Providencia» se te atraganta o te resulta oscura, cámbiala. «Dios», por ejemplo, es una buena elección. Papá dice que Dios entiende, aunque nos confundamos. (Nota de tu hermana Lora, que está en todo.)

El secreto

por Taman
jueves, 22 de octubre del 2009 a las 21:58
guardado en

Jerusálén.
Queridísima hija:
Creo saber lo que estás pensando: «Mi padre habla de una misteriosa fuerza. De
una mano invisible que lo gobierna todo. Y rechaza la casualidad. Muy bien.
Convénceme. Demuéstrame que ese maravilloso tesoro es algo real.»
Como me temía, te precipitas. Estas cartas, aunque estoy convencido de cuanto
afirmo, no son, nunca serán, una imposición. No pretendo convencer. Hace mucho
que aprendí a rechazar la compraventa de asuntos relacionados con la inteligencia
y los sentimientos. Sólo expongo. Te ofrezco algo que, para mí y para otros antes
que yo, se presenta como un precioso descubrimiento. Un hallazgo -y me parece
que vuelvo a repetirme- que, eso sí, me gustaría pudieras hacer tuyo algún día.
Hay un punto, sin embargo, en el que reconozco que tienes razón. ¿Cuál es el
truco, la fórmula o él secreto para, al menos, empezar a comprobar por uno mismo
que LA PROVIDENCIA EXISTE?
Ya ves, sin querer, estoy metiéndome en honduras teológico-filosóficas.
Tranquila. La aventura será breve.
Antes de revelarte el secreto, déjame que te cuente una historia. ¿Recuerdas las
que os refería cuan-do erais unos niños?
Pues bien: «Había una vez dos hombres buenos que convivían en la misma casa,
compartiendo igualmente el duro trabajo. En realidad, sus vidas eran muy
parecidas: rezaban con idéntica devoción, luchaban con él mismo coraje, padecían
infortunios muy similares...
»Ambos, en definitiva, creían en la Providencia.
»Pero, con los años, sólo uno conservó la fe. El otro, a pesar de sus oraciones, la
fue perdiendo misteriosamente.
»Y un día, creyendo que Dios no era justo, preguntó a su amigo:
»-¿Cuál es tu secreto?
»Y el segundo hombre replicó:
»-Abrir los ojos.»
Supongo que habrás captado él truco. La verdad no está en lo que vemos, sino,
precisamente, en lo que no vemos. Me explico. No es que la verdad sea invisible. Lo
que sucede es que circulamos por la vida sin mirar o con él sentido común
desenfocado.
Y termino él discurso. Teólogos y pensadores siguen discutiendo sobre él secreto
de la fe. Casi todos aseguran que estamos frente a un misterio divino. Dicen que
viene a ser como un regalo. La Providencia la reparte a capricho. Unos la tienen (la
tenemos) y otros no.
Sinceramente, me niego a aceptarlo. Dios tiene fama de pillo pero, que le
divierta esconderse, no quiere decir que sea un caprichoso. Muy al contrario. Una
de sus debilidades es compartir. Y me pregunto y te pregunto, mi querida hija: si la
gente que descubre el tesoro de la fe se convierte en afortunada, ¿por qué Dios iba
a repartir ese premio gordo en plan lotero?
La posibilidad de creer, como los tréboles de cuatro hojas, no es un milagro.
Están ahí. Son algo real. Sólo hace falta una condición para hallarlos: abrir los ojos.
Es decir, detener la frenética carrera a ninguna parte y regalarnos un minuto para

mirar, reflexionar y sacar conclusiones respecto a esas «extrañas cosas que ocurren
todos los días».
Sé que esta teoría le quita pompa y solemnidad a la Providencia. Lo siento.
Prefiero imaginar y sentir a Dios como alguien que comparte, que no sabe decir no,
más que como un jugador de dados. Tengo la sospecha de que la Providencia -
obligada por la miopía humana- ha tenido que especializarse en segundas
oportunidades. Observa los libros que forman la Biblia. Los asuntos importantes
nunca cuajan a la primera.
Miopía. Ésta es la clave.
Y seguirás preguntándote: ¿Y por qué él ser humano no ve?
Creo haberlo mencionado. Las personas -si te fijas- corren, corren y corren.
Pero, si las interrogas, no sabrán decirte por qué corren. Y empeñadas en esa
absurda carrera a ninguna parte, no tienen tiempo para mirar. Y lo que es peor:
pierden la ocasión de entrar a formar parte del club. Pero, como te decía, Dios se
ha hecho experto en segundas oportunidades...
Discúlpame. Tengo tantas cosas que comunicarte que he vuelto a perderme. ¿De
qué te hablaba? Sí, del secreto para empezar a comprobar por uno mismo que la
Providencia existe.
Dicho está: abrir los ojos. Levantar el pie del acelerador de la vida y, despacio,
analizar y valorar esas extrañas cosas que nos ocurren todos los días. ¿En verdad
obedecen a la casualidad? ¿Son algo fortuito o la consecuencia de un plan
meticulosamente diseñado? Este obligado proceso de análisis -no voy a engañarte
- es largo, tenso y, muchas veces, desesperante. Ya ves, yo he necesitado más de
veinte años para, sencillamente, abrir la puerta y asomar la nariz. Y en esa pelea,
con la lógica como el más rabioso enemigo, he llegado, incluso, a consultar a los
expertos en matemáticas y computadoras. Y he sometido esas extrañas cosas que
nos ocurren todos los días al veredicto imparcial del cálculo de probabilidad.
Respuesta de la ciencia: imposible. Una mareante procesión de ceros demostraba
-una y otra vez- que esas extrañas cosas que nos ocurren todos los días no están
sujetas al azar. Son ilógicas e incomprensibles desde el prisma científico.
Entonces, al igual que un corcho, muy lentamente, fui ascendiendo hacia una
superficie que jamás pude imaginar. Una superficie que, en realidad, es el principio
de otro universo.
Y una de mis primeras y viscerales reacciones fue apartar del vocabulario una
vergonzante palabra: «casualidad».
No sé quién la inventó. Seguramente, alguien que conoció la verdad y, asustado
o sabedor del diabólico dominio que podía ejercer si camuflaba el hallazgo, cambió
los papeles. Y la socorrida expresión «Qué casualidad!» terminaría convirtiéndose
en la mayor estafa de la Historia.
¿Té has parado a pensar cuántas veces al día invocamos la irritante blasfemia? Y
digo bien: blasfemia. Es decir, insulto a la inteligencia humana. Que no
comprendamos, que no seamos capaces de abrir los ojos o de resolver el secreto
de las cosas no nos autoriza a proclamarnos tontos de capirote. El término
«casualidad» -cada vez que lo manejamos- significa eso: una piedra contra
nuestro propio tejado.
Recibe un millón de besos. Y que la nave nodriza te siga protegiendo.

Mi tesoro escondido !!! parte 2

por Taman
jueves, 22 de octubre del 2009 a las 19:32
guardado en

pero hoy es momento d hacer las cosas como se deben… estaras dispuesto a sacrificar lo q mas amas en el mundo, solo por conseguir lo q crees q es mejor para ti… yo como un amigo tuyo reciente, t doy solo una pista… las luces no dejaran q caigas en la obscuridad, pero la noche t llevara d la mano… buscaras la muert pero sera solo una amiga d lejos, la vida no estara con tugo siempre, la muert es sabia, tanto q a pesar de q nos llevara a su lado a todos por igual, y q no tendra piedad con nadie, pero nos da toda una vida para disfrutarla… ahora ve, alcanza a la muert q en realidad es la vida y lleva en tu viaje a tu corazon q ira con tigo solo si lo aceptas… -

Fue en ese momento q el muchacho se dio cuenta d q las cosas no siempre son lo q aparentan…

En ocasiones somos engañados por las apariencias y nos conducen a abismos sin fondo de los q solo podemos escapar si encontramos nuestro tesoro escondido…

Mi nombre es タマン (taman) y en la antigüedad se me conocia como “barbatos”…

Soy el demonio protector d est muchacho cuyo nombre es Irile Pazis Reda y con quien he vivido desd su nacimiento, yo como su diablo guardian, estoy dispuesto a todo por el…

El aun no sabe d mi… pero cuando llegue el momento, lo sabra…

La primera part d su vida la vivimos tranquilos, la verdad no fue aburrida, pero aun con eso fue necesario alejarnos d ella y continuar con nuestro destino…

Para Irile esto solo sera la forma d llega a su destino, pero para mi es el camino d vuelta a mi mismo…

Estoy ancioso por secubrir lo q nos depara el destino con todo esto…

La vida es un sueño dijo el anciano…

Q verdad tan grand, pero nosotros los demonios no tenemos sueños…

Ese hombre en realidad no era un anciano, el ha vivido mucho mas que yo…

El no es el mas poderoso d la creacion, pero si el mas sabio…

Su padre es mi padre, y es el padre d todo aquel q lea esto…

Su nombre no puede pronunciarse en ninguna lengua, pero todos saben d el, se le encomendo una labor muy grande… pero las circunstancias lo acusan, para el mundo material, el es el mal en persona…

Mis padres lo conocieron muy bn, ellos estuvieron con el dia en que fue acusado por uno d las almas perdidas d la tierra…

Pero el padre sabe la verdad… siempre la sabe, y por eso el continua con su labor… existen otros seres q le ayudan todo el tiempo, el mas fuerte vivio en el primer siglo, segun  los historiadores, fue un hombre con un gran poder espiritual e intelectual, con un amor por sus hermanos infinito, pero q nunca dejara d existir…

Todos nosotros llebaremos d la mano a Irile, ps el representa la vida d todas las almas perdidas; el fue elegido por ser el mas puro d corazon entre los mas humildes…

La humildad no esta en el dinero q se posee, ni en el lugar en q se vive, sino en cumplir con las reglas q el padre tiene para todos…

Estas reglas son sencillas, lo unico q tenemos q hacer para conocerlas es abrir el corazon…

Mi corazon es completamente transluzido, pero no del todo transparent, su color rojo es muy luminoso, pero su solides es solo una fantacia… puedes tocarlo, puedes tenerlo, pero no puedes poseerlo…

Mañana comenzara el viaje…

Pero ayer fue el principio verdadero…

Hoy tendremos q prepararnos…

- escuchame Irile, no necesitas escucharme fisicament pero tu corazon t ayudara a entender mis ordenes, y a comprender mis sugerencias… -

Carta que el General Obregón escribe a su hijo

por Taman
sábado, 17 de octubre del 2009 a las 01:15
guardado en

Muy querido hijo:

"Lo primero que necesitan los hombres para orientar sus actividades en la vida y para protegerse y defenderse de las circunstancias que le son adversas y que por causas ajenas a su voluntad convergen sobre su personalidad, es clasificarse. Clasificarse ha sido uno de los problemas cuyo alcance son muy poco; tú debes por lo tanto, empezar a hacerlo y voy a auxiliarte con mi experiencia.

Tú perteneces a esa familia de ineptos, que la integran con muy raras excepciones, los hijos de las personas que han alcanzado posiciones más ó menos elevadas, que se acostumbran desde su niñez a recibir toda clase de agasajos, teniendo muchas cosas que los demás niños no tienen y van por esto perdiendo asimismo, la noción de las grandes verdades de la vida y penetrando en un mundo que lo ofrece todo sin exigir nada; creándoles además, una impresión de superioridad que llegan a creer que sus propias condiciones, son las que los hacen acreedores de esa posición privilegiada.

Los que nacen y crecen bajo el amparo de posiciones elevadas, están condenados por una ley fatal a mirar siempre para abajo, porque sienten que todo lo que los rodea está más abajo del sitio que a ellos los han colocado los azares del destino y cualquier objetivo que elijan como una idealidad de sus actividades, tiene que ser inferior al plano en que ellos se encuentran; en cambio, los que descienden de las clases humildes y se desarrollan en el ambiente de modestia máxima, están destinados felizmente a mirar siempre para arriba, porque todo el panorama que les rodea es superior al medio en que ellos actúan, lo mismo en el panorama de sus ojos que en el panorama de su espíritu y todos los objetivos de su idealidad, tienen que buscarlos sobre planos siempre ascendentes; y en ese constante esfuerzo por liberarse de la posición desventajosa en que las contingencias de la vida los han colocado, fortalecen su carácter y apuran su ingenio, logrando en muchos casos, adquirir una preparación que les permite seguir una trayectoria siempre ascendente.

El ingenio que no es una ciencia y que no se puede aprender, por lo tanto, en un centro de educación, significa el mejor aliado en las luchas por la vida y sólo pueden adquirirlo los que han sido forzados por su propio destino, a encontrarlo en el constante esfuerzo de sus propias facultades.

El ingenio no es patrimonio de los niños ó jóvenes que no han realizado ningún esfuerzo por adquirir lo que necesita. El valor de las cosas, lo determina el esfuerzo que se realiza para adquirirlas y cuando todo puede obtenerse sin realizar ninguno, se pierde la noción de lo que el esfuerzo vale, se ignora el importante papel que éste desempeña en la resolución de los problemas de la vida y el tiempo que nos sobra, nos aleja de la virtud y nos acerca al vicio; y éste es el otro factor negativo para los que nacen al amparo de posiciones ventajosas..."

Mi tesoro escondido !!! parte 1

por Taman
jueves, 15 de octubre del 2009 a las 00:33
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Existen muchas formas d ver la vida, podemos decir q lo q en realidad importa es que seamos felices…

La pregunta es, como es q llegamos a esa felicidad ???????

Facil, buscamos lo q no tenemos en el alma, lo interpretamos como lo q nos gusta, y lo manejamos como a algo q tenemos predestinado a tener o realizar…

No hace mucho descubri q en realidad ese concepto es mucho mas sencillo de entender y explicar; la felicidad es el constant buscar d la d la misma felicidad, eso es lo q nos hace felices, toda aquella persona q pierde est sentido, esta orientacion, este “estilo d vida” puede decir q ha muerto, q no tiene nada mas en el mundo, pero para sorpresa d todos, esto no termina ahi…

 

El era uno d esos muchachos a los q les gusta la vida como se la imaginan, o como la ven en sus sueños…

No le importaba q la vida fuera dura o mal encarada d la forma en q el “decidio” vivir…

Su padre le dijo miles d veces q tenia q ser alguien important pero el decidio q eso no era lo q queria, para su padre la vida no era nada sencilla, para su padre los estudios del chico eran fundamentales, pero para el chavo, no era asi, el pensaba q la verdad estaba mucho mejor en el campo cuidando d las ovejas q en la escuela escuchando una sarta d mentira…

Los problemas y enfrentamientos con su padre fueron inevitables, era d esperarse…

Al poco todo termino, y el muchacho decidio huir d casa, con algo d dinero q le pertenecia por algunos trabajos y mucho ahorro, logro comprarse algunas ovejas, a las q mantuvo en perfecto estado, a las q incrementaba cada q podia, ademas d q vendia su lana a las personas q le pedian en el mercado, esto cada ves q visitaba los pueblos…

Est chico vivio muchisimos años d esta forma, trabajando, pero haciendo lo q le gustaba hacer, ademas d q tenia un libro q su padre le regalo poco antes d partir…

Est libro ya no era el mismo, ps para no dejar q fuese el mismo, el chico lo cambiaba cada ves q bajaba…

Curiosamente la vida le tenia algo preparado, algo q no podia imaginar…

En esta ocacion el poseia un libro muy grueso, q tenia una trama muy interesant, ps hablaba d la vida d los caballeros d la edad media, y d la forma d actuar d todos ellos, d los lugares q frecuentaban y de las cosas mas importantes d este mundo tan misterioso y lleno de maravillas…

Para descansar el tenia q dormir sobre su libro, y para el mientras mas grueso fuese el libro, mejor, ps el decia q mientras mas grueso el libro, mas bellos y profundos sus sueños…

En esta ocasion no fue la excepcion, el chavo tubo un sueño…

En el sueño el se ve a si mismo en algun lugar d orient excavando, y desenterrando un tesoro…

Para el esa noche no tubo mas importancia, pero d la misma forma no podia dejar d pensar en lo maravilloso q seria encontrar alguna ves un tesoro como el q encontro en su sueño, pero la verdad es q es muy complicado hacer los sueños realidad ((en verdad ¿?¿?¿? ))…

Asi dejo pasar algunos dias mas, pero fue part d esto lo q le interesaba al destino, en alguna d esas veces q el bajaba para encontrar a los comerciants y venderles un poco d lana, fue q encontro a un anciano, el cual d dijo q el sabia mucho d sueños, y q el sabia q el muchacho tenia uno muy valioso, y q estaba dispuesto a comprarselo a cualquier precio…

El muchacho no hizo mas q tomar aquello como una broma del destino, pero la verdad es q el destino es un ser muy serio, es un gran amigo d los demonios, y es un gran amigo d los angeles, el no esta d part d nadie, sino d todos a la ves, el es el equilibrio total…

El anciano lo visito muchas veces, lo busco en el prado, lo siguio en los pueblos, no lo dejo tranquilo ni un momento, cuando parecia haber desaparecido el resurgia, y el chico termino por acceder a su petición, el estaba dispuesto a venderle su sueño…

La vida es muy extraña y en ocasiones no nos permit cometer errores, el padre del muchacho menciono en sin fin de ocasiones q “las cosas pasan por algo”, y eso es indiscutible, el destino no juega a los dados, y en esa ocasion seria igual…

El anciano no compro su sueño, en lugar d eso le dijo – es tiempo de madurar, la vida es corta, tan solo es solo un sueño, y cuando nos damos cuenta, ya es momento d despertar, mañana sera un nuevo dia, pero hoy es tiempo d decidir, tu sueño no me interesa, t interesa a ti… mañana sera momento d partir, tu tesoro esta en un lugar muy lejano del orient, para llegar halla tienes q cruzar desiertos, seguir al sol, buscar a una persona q sera tu guia y cambiara la forma en q ves las cosas, solo asi se hacen realidad los sueños, es momento d emprender la marcha…

El club

por Taman
miércoles, 14 de octubre del 2009 a las 16:12
guardado en

El club

Jerusalén

Mi querida hija:

Supongo que la aventura, a orillas del Jordán, te habrá sorprendido. Lo sé: tu padre, en el fondo, es un gran desconocido. Son tantos los secretos que guardo... Más aún, imagino que esta inesperada correspondencia llenará de asombro tu recién estrenada y luminosa juventud. No te alarmes. Como irás viendo, estas cartas obedecen a una poderosa razón. La más importante, me atrevo a decir, que un ser humano pueda poner en juego. Y te adelanto que no pretendo que la comprendas, y que me comprendas, al ciento por ciento. Me daré por satisfecho si, con la generosidad que distingue a los de vuestra edad, terminas de leer estas íntimas confesiones. Ojalá, algún día, hagas tuyo el tesoro que ahora pongo en tus manos. Porque de eso se trata: de regalarte lo más valioso que he sido capaz de hallar en estos casi cincuenta años de agitada existencia. «Ahora es él momento», me he dicho, después de no pocas dudas. Ahora, cuando tú acabas de aso-marte a la vida y yo intuyo que estoy doblando los últimos recodos del camino. No me gusta la palabra «testamento». Suena a ruptura. Por tanto, si te parece, vamos a dejarlo en lo que realmente es: en la viva y cálida manifestación de alguien que te ama y que, simplemente, al observar cómo va aproximándose a la otra orilla, se ha visto asaltado por una inquietante pregunta: y yo, tras mi paso por este mundo, ¿qué puedo dejar a las personas que quiero? ¿Dinero? ¿Poder? ¿Fama? Y replicarás, con razón, que eso es lo acostumbrado. Pues bien, después de años de reflexión, estoy y no estoy de acuerdo. Es justo que los hijos hereden lo poco o mucho que los padres hayan acertado a reunir. Pero también te digo que esos bienes materiales terminan agotándose y, sobre todo, agotando a quien los posee. Un ejemplo: cuando alguien no tiene dinero, alcanzarlo puede convertirse en un afilado dolor de cabeza, que va y viene según el viento de la ambición. Y si un día, al fin, lo consigue, descubrirá con desolación que el dolor de cabeza se ha hecho crónico. Dicho de otra forma: ahora que estoy a tiempo quisiera dejaros un legado, herencia o testamento -llámalo como gustes- que no se agote. Que no provoque quebradero alguno. Que no te inquiete. Que te llene de paz. Que su posesión te enriquezca más allá de lo que jamás hayas imaginado. Un tesoro que, además, puedas transmitir -multiplicado si cabe- a todos aquellos que te rodeen en el futuro. ¿Y de qué demonios estoy hablando? De algo, insisto, que no me atrevería siquiera a mencionar de no estar absolutamente seguro. Han sido más de veinte años de continuas experiencias. De silenciosas y rigurosas comprobaciones. Sabes que soy un enfermo del dato y que difícilmente me pronuncio sobre lo que no conozco. Pues bien, después de ese largo y atormentado peregrinaje, he llegado a la firme conclusión de que LA PROVIDENCIA EXISTE. Éste es el tesoro que pongo en tus manos. E imagino que habrás sonreído, entre burlona y compasiva. ¿Y eso es todo? ¿Es que mi padre ha perdido definitivamente la razón? Déjame que te vaya explicando. No se trata, como puede parecer a primera vista, de comunicarte una idea más o menos poética. Todo el mundo lo ha oído en alguna oportunidad. El asunto es viejo. ALGUIEN, hace dos mil años, se cansó de repetirlo. Lo que he descubierto -y tampoco es nuevo- va más allá de las ideas. Estoy hablando de una fuerza, de una presencia, de una realidad física (me gustaría ser un mago de la palabra para acertar con las expresiones) que está ahí. Que lo inunda todo. Un poder transparente como el viento que recibe diferentes nombres. Unos lo llaman Providencia. Otros lo simplifican en el término Dios. Los menos, con gran acierto, suelen referirse a ello con un concepto que, en realidad, es consecuencia de la existencia de esa Providencia: la FE. Y yo, en broma y en serio, me he quedado a medio camino entre lo uno y lo otro. Y, como bien sabes, suelo utilizar la expresión nave nodriza, sustituyendo así a Dios y ala Providencia (demasiado solemne) y ala casualidad (definitivamente blasfema). Cuando alguien descubre, verifica y queda convencido de la autenticidad de este tesoro, su vida estalla en mil pedazos. Todo cambia. Los pensamientos y ambiciones habituales se agitan y la brújula del corazón termina orientándose hacia rumbos insospechados. Y el hombre o mujer que acepta esta sutil, invisible y poderosa presencia entra a formar parte -casi sin querer- del más asombroso club: el de los afortunados. Y no exagero, mi querida hija. A lo largo de estas improvisadas cartas intentaré demostrarte cómo las personas que disfrutan de esa FE, que creen en la Providencia o saben de la familiar nave nodriza, son radicalmente distintas. ¡Ojo!, no he dicho mejores ni peores. Sólo diferentes, que no es poco. Y son distintas porque -al ser conscientes de esa verdad y jugar a su juego- se convierten en individuos tolerantes, confiados, generosos, trabajadores, audaces y pacientes. Forman, en definitiva, un grupo de «triunfadores»... que no buscan el triunfo. Un grupo de «conquistadores» que va logrando la más difícil conquista: la del conocimiento de uno mismo. ¿No es ése un club de seres afortunados? ¿No es ésta una riqueza que merece la pena dejar en herencia? Y aunque, poco a poco, iré desgranando cómo entiendo que actúa esa magnífica fuerza y cuáles son y cómo nos benefician sus mágicos dedos, permite que me detenga en un punto que conviene aclarar. Al manejar conceptos como «fe», «Providencia», etc., no arrimo el ascua a la sardina de ninguna religión. Fui un hombre religioso. Cierto. Pero, un buen día, esa misma nave nodriza, que ahora simboliza mi gran tesoro, se ocupó de apartarme de lo que conocemos por iglesias. Y en solitario, confuso y aterrorizado, emprendí una durísima búsqueda personal. Un camino sin retorno. Sé que parece un contrasentido. Al final -paradojas de esa, en ocasiones, incomprensible fuerza- fui a desembocar en la misma o parecida autopista por la que circulan millones de personas que, honrada y sinceramente, comulgan con los mensajes de las diferentes iglesias. Te escribo, pues, desde una experiencia pura y absolutamente personal, ajena a dogmas, directrices o andamiajes eclesiásticos. Es mi desnudo y atormentado corazón el que tienes frente a ti. Te cuento cómo, en definitiva, alguien alejado de rituales y creencias oficiales también puede experimentar, practicar y beneficiarse de la FE (con mayúsculas). Ojalá, alguna vez, lo compruebes por ti misma. Entonces comprenderás que esa SEGURIDAD, esa CONFIANZA casi suicida, esa ACEPTACIÓN sin reservas de la prodigiosa INTELIGENCIA que nos envuelve y gobierna nada tienen que envidiar a la FE tradicional que enseñan en catecismos y pulpitos. Es más, como irás viendo, en el fondo, muy probablemente, una y otra fe son en realidad la misma cosa. Lo curioso es que el Gran Relojero es capaz de hacer funcionar los relojes con o sin la maquinaria tradicional... Y dicho esto, supongo que empezarás a entender o intuir el secreto de mi frío y sereno comportamiento en el campo de minas y, muy especialmente, la respuesta a Hayyim. Besos y que la nave nodriza te siga bendiciendo.

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Los tres tipos de amor !!! (aremi)
*APLAUSOS* :DD...(15 nov)
Virgen morena es una de las canciones mas bellas (luciaubeda)
esta bien el canto y sobre todo las costumbres de sus gentes y una cosa veo por hay las tienen ......(15 nov)
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Pepsiman (zalitho)
pepsi man recuerdo que salio para la primera  edicion de play station!! bien lo recuerdoomuy bueno ......(11 nov)
Virgen morena es una de las canciones mas bellas (zalitho)
es muy buena lo mejor del tri de mexico en sinfonicoo bien padrisimoo!!! me gusta muchooo...(11 nov)

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